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Nota realizada por Agencia Fetera, publicada el día 13/11/06.

Durante el último mes de setiembre, la Agencia FeTERA SEMANAL, tuvo la oportunidad de visitar el complejo habitacional que construye el Movimiento Territorial Liberación, MTL, una de las más importantes organizaciones territoriales de la Argentina.

Junto a Carlos Chile, recorrimos la obra, tomamos contacto con los compañeros que trabajan en ella y tuvimos una larga conversación sobre las características y desafíos del proyecto, que sintetizamos a continuación.


Primera Etapa... La Resistencia al desalojo

El MTL, como organización, nació de la mano de militantes políticos y sociales con inserción en las barriadas populares del Gran Buenos Aires, que desarrollaron tareas en los asentamientos y ocuparon tierras para la vivienda.

El MTL en Capital Federal comenzó a desarrollarse fundamentalmente desde la Emergencia Habitacional que se vivía en la ciudad porteña, en junio de 2001; quienes lo componen vinieron de experiencias vinculadas a la problemática habitacional de villas y asentamientos.

En su primera etapa el Movimiento desarrolla una fuerte impronta en la resistencia a los desalojos expulsivos de cientos de familias, que quedaron en la calle producto de la carencia de una salida a dicha problemática. El Estado no tiene una política suficiente y eficiente para poder dar una solución real, lo que se evidencia en las partidas insuficientes a la Comisión Municipal de la Vivienda, en los Programas de asistencia frente a la emergencia, en la atención a familias en situación de calle, en los hoteles, que fomentaban en algunos casos un gran negociado y en otros un círculo vicioso que no apuntó, ni apunta en la actualidad a una salida definitiva.

Desde la audacia, el MTL tomó la decisión de iniciar su propio proyecto de construcción de viviendas y es ahí donde nació "Monteagudo", el complejo de 360 viviendas, que se construye en pleno barrio de Parque Patricios que como dice Carlos "Chile", además de solucionar un problema desatendido por el Estado este es el proyecto de construcción popular, desde todos los puntos de vista, mas atípico, ambicioso y emblemático de la Capital Federal".

"Monteagudo", construcción de contra cultura

"Monteagudo", es fruto de una decisión política importante, surgida en los momentos de la crisis de la sociedad de los años 2001, 2002.

Ante la necesidad de dar solución al problema habitacional de miles de argentinos que se encuentran viviendo en casas ocupadas, villas, hoteles; el Gobierno de la Ciudad, a través del Fondo Nacional de la Vivienda, FONAVI, crea la ley que adjudica el proyecto de construcción al MTL, "esta fue una victoria que se arrancó peleando, combinando movilización, pelea en la calle, y dentro de las instituciones".

El desafío del proyecto encontró una dificultad en la escasez de cuadros dirigentes, un problema de todo el campo popular, al que no escapó el MTL. Hoy el MTL tiene una línea de cuadros mucho más exitosa y mucho más desarrollada, pero cuando empezó esta experiencia, tres años atrás, la misma era bastante acotada.

El desarrollo de este proyecto, que es muy importante, resulta insuficiente

Dentro de su estructura, el MTL nuclea alrededor de cinco mil familias, en la Capital Federal, de las cuales 1.500 están en emergencia habitacional. A pesar de que es un gran emprendimiento, no tiene escala frente al problema que representa la construcción de viviendas de carácter popular en la Capital. Lo que prueba que la ciudad de Buenos Aires no tiene políticas para resolver el problema de déficit habitacional.

El proyecto Monteagudo, demuestra que nosotros tenemos un ritmo de construcción de cien viviendas anuales. Manteniendo este ritmo aún con lo extraordinario de toda esta experiencia, para resolver el problema del Movimiento, sin que se modifique el número de sus integrantes, se necesitarían 15 años.

Viviendas durables y bien construidas

En sí, Monteagudo fue pensado para que sea un complejo de bajo mantenimiento. No existen ascensores, tampoco mucha herrería, se trata de reducir al máximo los gastos comunes. Así también, los materiales usados son materiales nobles, eso quiere decir que habrá un período de tiempo largo donde no será necesario el mantenimiento. Para citar, a manera de ejemplo: para las paredes del exterior se está utilizando pintura de última tecnología, con base de parafina, lo que a su vez significa que el complejo deberá ser pintado recién dentro de 7 años. Las ventanas son de aluminio, no hay corrosión, los balcones son de hormigón armado. "En definitiva se han usado todas las normas del buen construir".

Problemática habitacional en Capital Federal Construcción a escala humana

El problema es perverso. En Buenos Aires existen 150 mil viviendas ociosas, cerradas y tapiadas, que se utilizan para regular el mercado inmobiliario; mientras medio millón de habitantes de la ciudad vive en villas miserias, asentamientos, hoteles municipales, casas tomadas o en la calle.

"Nosotros estamos pidiendo que se grave con un impuesto a la vivienda ociosa", porque esta situación, especulativa por donde se la mire, "es la que habilita los altos alquileres en la capital".

"Es un problema estructural de los últimos 50 años, consecuencia del desarrollo desigual del país y de la política nacional que se aplica. Lo anecdótico es que a pesar de la crisis habitacional, Argentina es el único país que yo conozco que no tiene Ministerio de Vivienda".

Existe sí, el Instituto de la Vivienda de la Ciudad, Institutos provinciales, con los recursos que les dan desde el Fondo Nacional de la Vivienda, (FONAVI) y del Plan Federal de la Vivienda, que son los recursos coparticipados que administra cada provincia. Esos cupos son negociables en el marco de componendas políticas y las viviendas que se construyen también van a alimentar este problema.

No hay una política clara de construcción de vivienda, lo que sí existe es una cantidad impresionante de líneas de crédito bancario para familias de clase media alta, con salarios que superan los $2.500, $3.000. Esos créditos, que son concedidos con tasas bancarias importantes, "generan que esa persona de clase media pase a ser un pobre disfrazado de clase media, porque lo que tiene que pagar periódicamente al crédito bancario lo condena, muchas veces, a vivir por debajo de la línea de pobreza". En realidad una cuota social oscila hoy entre $300 y $400; las cuotas bancarias habitualmente están por arriba de los $800 y con intereses que van hasta el 12%.

La Ley FONAVI, a pesar de ser una ley de la dictadura, correspondía a otro modelo de capitalismo, y viene a ser una ley que aparece como revolucionaria en el marco del neoliberalismo. Ésta admite el subsidio a las familias de escasos recursos que no pueden pagar las cuotas y determina que las cuotas no pueden superar el 20% de la cuota del jefe de familia, no del núcleo familiar, con lo cual hay una coalición de derechos constitucionales. El Estado lo puede subsidiar en caso de pérdida de trabajo, porque es el Estado quien debe proveerlo como derecho constitucional.

"La Comisión Municipal de la Vivienda, a través de la Ley 341, permite que una organización de carácter popular administre recursos estatales, y esto es absolutamente revolucionario en el marco de las corporaciones políticas que son las que administran los recursos y hacen los negocios".

"El problema de la vivienda tiene que ver por un lado con el tema político y por otro con los oligopolios corporativos. El problema no es falta de dinero, esta ciudad siempre ha tenido recursos propios, prueba de ello son las obras faraónicas que se están realizando en Capital. Mientras, el sistema educativo está colapsado, no hay escuelas, ni matrículas ni jardines de infantes suficientes; el sector sanitario es deficitario y se sigue manejando el concepto de que la salud es hospital, no existe una salud integral preventiva, para evitar que la gente se enferme".

"Esta obra prueba que se puede construir mucho más barato, mucho más transparente, respetando la cultura de la gente, que se pueden construir a escala humana barrios integrados que reconstruyan la trama social".

Venganza de Clase, venganza histórica

Al finalizar el proceso de compra del terreno, quienes vendieron el mismo, integrantes del grupo Bunge y Born, no sabían que estaban realizando negocios con el MTL. Por tal motivo, al momento de cerrar la transacción, plantean su posición de no firmar en acto público y de no sacarse fotografías con los miembros del MTL. Como contraste a esta actitud, el Movimiento hace de la firma de estas escrituras un acto que tiene al país como testigo. Esto es concepción de clase, pero para el MTL era una venganza histórica, no se lo habían expropiado, pero se lo compramos con dinero del Estado.

Por 18 mil metros cuadrados de terreno se pagó $1.400.000. La incidencia de este importe en el total de la obra no alcanzaría al 8%, dato importante cuando la incidencia actual está sobre el 12% y 15%.

Obra que hace historia en un barrio con historia

En el barrio Parque de los Patricios, donde está ubicado el proyecto Monteagudo, en 1919, tuvo lugar la represión contra los trabajadores de la metalúrgica Vasena dando lugar a la masacre, que se conocería históricamente como "la Semana Trágica"; durante el gobierno de Yrigoyen. Murieron muchísimas personas. Sobre la calle J. C. Paz, que atraviesa el complejo y reabierta por la construcción del barrio, vivió un compañero sobreviviente de los sucesos de la "Semana Trágica", un comunista llamado Albino Argüelles, que años después fue fusilado por el Ejército en los hechos de la Patagonia Rebelde.

La Semana Trágica

(Fuente: Rosa Roskin sitio web Buenos Aires Antiguo)
En 1919, Buenos Aires era otra ciudad, otro país era la Argentina. Sin embargo, los protagonistas de esta historia no parecen haber cambiado tanto, apenas el escenario. Durante el primer Gobierno de Hipólito Yrigoyen, los reclamos por condiciones dignas de trabajo se hicieron tan fuertes que, a fines de 1918, las dos centrales obreras llamaron a una huelga general. Los Talleres Metalúrgicos Vasena, en Parque de los Patricios, fueron epicentro de la protesta. Allí, en los primeros días de 1919, los obreros pedían la reducción de la jornada laboral de once a ocho horas, descanso dominical, aumento de sueldos y que se dejaran sin efecto los despidos. La respuesta, encarnizada, no se hizo esperar. El operativo policial estuvo a cargo del General Luis Dellepiane, quien indignado y envalentonado declaró: "Habrá un escarmiento que se recordará durante los próximos 50 años".

A la luz de los acontecimientos, su involuntario sentido de proyección histórica fue escaso. A la represión policial se sumó la aparición de la Liga Patriótica Argentina, agrupación fascista que se dedicó a atacar violentamente a los sindicatos, agrupaciones de izquierda, anarquistas y también a judíos y Sinagogas. La tortura y los asesinatos fueron hechos fatalmente cotidianos. Entre el 7 y el 11 de enero, la violencia desbordada provocó 700 muertes y 3.000 heridos.

Tanta sangre sin embargo, tuvo consuelo; los obreros consiguieron escalonadamente una respuesta a su demanda. La foto de los Policías "En Pie de Guerra" fue publicada en las revistas Caras y caretas el 18 de Enero de 1919. Los que apuntan son conscriptos de la escuela de tiro provistos de ametralladoras al frente de la comisaría 24, en la Boca. Una reflexión del señor José Grunfeld, el militante anarquista más antiguo de la Federación Literaria Argentina. "Las clases pudientes por fin se dieron cuenta que estaban luchando contra la historia... y aflojaron".


El desafío de aprender y reaprender a trabajar

Un desocupado para dejar de ser desocupado no necesita sólo trabajo, necesita un proceso de reinserción, sobre todo cuando llevan mucho tiempo sin trabajar, o que nunca tuvo un trabajo formal. El desocupado es una persona de vida desordenada, que ve televisión hasta altas horas de la noche, o se levanta tarde en la mañana.

Ante esta situación, es preciso modificar sus hábitos de vida y de toda su familia. Después de cambiar los hábitos familiares y con mucha voluntad, los compañeros están capacitados para desarrollar el oficio.

En el MTL, nos dimos la tarea de reinsertar compañeros

En la primera etapa se realizaron talleres, programas de capacitación específicos y aún se hacen. Lo fundamental para construir la obra y reconstruir la cultura del trabajo fue ubicar personas que conozcan del oficio para que los más jóvenes fueran aprendiendo de los más grandes.

Hoy por hoy, a partir de este proyecto, el MTL está capacitando, construyendo viviendas y generando muchos puestos de trabajo.

Así también, como retribución a la sociedad, se reciben pasantes de la escuela Copa (Cooperativa de producción y aprendizaje de Bajo Flores), pibes que no tienen oficio. Inicialmente fueron diez y se los ubicó como ayudantes a lado de los oficiales por 6 meses. Ha significado un desafío el ir aprendiendo.

Desafío político

Este proceso productivo, como todo proceso generó tensiones y requirió de una pirámide productiva, pirámide que fue necesario consolidarla y extenderla. Pero el desafío real y el más complejo fue el desafío político, porque en el marco de la exigencia productiva muchas veces aparece la tentación de colocar el sistema productivo por delante del proyecto político. Muchos de los problemas fueron resueltos con audacia.

La idea de que la pirámide productiva llegue a tributar al proyecto político es una pelea cotidiana, porque siempre está la tentación de resolver las cosas como se resolverían en una empresa tradicional y Monteagudo no lo es. Como sistema de funcionamiento en el MTL se formó una cooperativa y en su interior una empresa constructora, que la dirigen los trabajadores. Los trabajadores no son socios monotributistas, sino que perciben todos los derechos y obligaciones del convenio colectivo de trabajo, por ende cobran asignaciones familiares, vacaciones, horas extras y todos los beneficios laborales.

Organización estructural

El proyecto Monteagudo posee una importante oficina de personal y una oficina de compras, la cual tiene que hacer adquisiciones permanentes, beneficiando a otras cooperativas. Sin embargo, las compras siempre tienen que ser comparativas, en el marco de posibilitar que sea la cooperativa la que venda y que compita con los precios del mercado. También funciona una oficina técnica y una contable.Para el desarrollo del proyecto, se ha incorporado un técnico calificado que no es del Movimiento. Pero así como se le puso al armador un joven para que se transforme en armador, así también al técnico calificado se le ha puesto compañeros de mucha confianza, para que se transformen en eruditos del tema del manejo de leyes laborales. También cuenta con abogados compañeros del Movimiento. Lo que es preciso destacar es que existe una muy sólida auditoría externa ejercida por el único estudio contable autorizado para auditar bancos.

Este es un emprendimiento de 6 millones de dólares, que se mantiene abierto a todos, y así es que está estudiado permanentemente por estudiantes o docentes de comunicación, antropología, ciencias de la educación, de la UBA, de las Universidades General Sarmiento, del Salvador, de San Andrés, o universidades extranjeras. Esas son las auditorias abiertas, donde todo aquel que ingresa a la obra ve cómo son las relaciones adentro.

El arte de convivir

Quienes conformar el MTL vienen de un proceso de convivencia en casas tomadas. Después pasaron a los cánones de los "conventillos modernos postneoliberales", que son casas grandes, donde se comparten los baños y las cocinas -producto de las necesidades emergentes del neoliberalismo-. Muchas de estas familias ahora están en viviendas transitorias donde comparten un cuarto de 4x6 metros, un poquito más holgadas que las anteriores, con cocina y baño propio.

No cabe duda que se trata de un proyecto que contempla integración, donde se fueron compatibilizando rasgos culturales. Tiene que ver con que se construyan espacios colectivos en una ciudad cosmopolita como esta, de fuerte presencia latinoamericana, donde es usual que un correntino ponga el chamamé muy fuerte; que un peruano escuche a todo volumen la cumbia; porque corresponde a realidades de donde vienen.

Lo que se va a lograr a través de este emprendimiento es que tengan otra clase de condiciones de convivencia y mayor independencia. Sin lugar a dudas, ha significado construir también hábitos nuevos.

El Movimiento Territorial Liberación frente a la emergencia social comienza a construir salidas colectivas, que apuntan a vivir un proceso de recobrar elementos culturales como son la convivencia, solidaridad, acompañados de la optimización de los recursos.

Es así como en esta primera etapa se logra establecer un total de 16 alquileres colectivos donde se albergan aproximadamente 300 familias a un costo de 524.600 pesos; a modo comparativo estos mismos valores a través de subsidios individuales o con la ley hotelera hubiesen significado un monto de $1.450.000.

La segunda etapa fue la construcción de un proyecto que apuntara a la vivienda definitiva a través de la Ley 341, con características particulares permitiendo la misma:

Construcción de 330 viviendas de 1, 2 y 3 dormitorios

1 Centro Materno Infantil

3 Locales Comerciales

1 Salón de usos Múltiples

1 Estación de Radio

Organizándose en problemas de nuevo tipo

En la empresa típica, al primer problema se sale en búsqueda del patrón. En este caso al no tenerlo a veces se busca corporizarlo en compañeros que tienen otras responsabilidades. En estos proyectos de economía emergente se producen relaciones de nuevo tipo y se experimenta permanentemente. Algunas cosas salen bárbaras y otras no.

El MTL hoy está construyendo casas, pero esto no significa que ha reemplazado al Estado. El MTL es una organización político - social que intenta construir contracultura. Y esta construcción de contracultura es una tarea aún no dimensionada. Es necesario repensar desde los conceptos hasta los métodos y mecanismos. La presencia de mujeres en la construcción ha generado nuevas situaciones. Un fenómeno interesante que se observa es que desde que las mujeres formaron parte de este proyecto, se han producidos varias separaciones. Esto obedece a que se redescubren en la fase productiva y se redescubren también como seres independientes. Pueden volver a repensar sus vidas, surge una relación de autoestima y de nuevas perspectivas.

Pensando en nuevos proyectos

Se han realizado convenios con instituciones y organizaciones. El año pasado se contó con treinta chicos en recuperación de diversas problemáticas, quienes iban a la obra a trabajar y a aprender un oficio. Inicialmente, el convenio consistió en una pasantía de tres meses, pero al término de la misma, se planteó la posibilidad de incorporarlos y así se hizo.

Otro convenio que se puso en marcha fue con una organización de migrantes y refugiados políticos.

Al preguntarse por qué, la respuesta surge rápida: "porque es un compromiso moral". Compañeros como Carlos Chile, que vivieron en el exilio, saben que existe una obligación moral de recibirlos, sin preguntar ni siquiera por qué buscan refugio. Entre los refugiados políticos hay compañeros haitianos, un senegalés, un congolés, un checheno y peruanos. Con el proceso de madurez política y el compromiso solidario permanente, quienes integran el Movimiento Territorial Liberación, decidieron que esta experiencia no era de ellos, más allá del grado de responsabilidad que tienen. Es una experiencia que le pertenece y se nutre del campo popular.

El MTL, miembro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA)

"Siempre el territorio donde habitan los compañeros es el territorio propio. En otro momento de la historia de los trabajadores, la clase obrera era capaz de provocarle daño al enemigo en su territorio, por ejemplo en la fábrica y se podía existir y gravitar en ese terreno. Sin embargo, esta situación se ha ido modificando. Hoy se puede desmontar en horas una planta industrial y trasladarla a miles de kilómetros, situación que no afecta a la producción de la fábrica. Es mucho más difícil saber quiénes son los enemigos. Donde no se conoce al patrón, ya no se puede discutir con él, porque no existe visiblemente y todo se remite a la obtención de plusvalía. Entonces, es en este momento donde el territorio va cobrando una nueva dimensión.

El problema hoy es que existe una clase de sindicalismo -más allá de la buena voluntad de hombres y mujeres combativos, o militantes de base- con una estructura sindical que es básicamente la que trajeron los anarcosindicalistas y que no se modificó sustancialmente.

En la estructura anterior del sistema de relaciones labores se podía hacer un paro, se reclamaba, si no había una respuesta se continuaba con la huelga, se paralizaban las actividades 24, 48 horas. Se podía parar en forma indefinida, se solidarizaban y paraba todo el gremio. Si no era atendido el pedido del gremio, paraba toda la central. Así funcionaba el sindicalismo con capacidad de acción de y conducción de masas, le podía producir daño a la economía. Desde hace décadas el sindicalismo se ha transformado en una casta de burócratas empresarios garantes de la flexibilización laboral funcionales al sistema. Sus estructuras se han convertido en un edificio reciclado que ha mantenido la cáscara, pero por dentro no hay nada.

La CTA ha comprendido el modo cómo ha ido evolucionado el capitalismo en la Argentina y lo que está haciendo la Central es adaptar esas herramientas para presentarle batalla al mismo enemigo.

La CTA tiene un elemento distintivo: reconoce que ser trabajador es una categoría, que ser trabajador no es el hecho del lugar de ubicación de la persona en el sistema de productivo de un país. Ser trabajador es una categoría, y se puede ser un trabajador desocupado u ocupado; flexibilizado o tercerizado; ser trabajador jubilado o activo; pero sin lugar a dudas esa persona es un trabajador y además eleva a la categoría de trabajador a todos los que pueden estar en condiciones de integrar el aparato productivo del país. De lo contrario se acota el problema de la lucha de clase a condiciones corporativas, que son las que producen barbaridades como la de los sindicatos actuales, donde con la militancia se construye el sindicato, se paga la cuota todos los meses y el día de mayor desgracia, el día que se despide al trabajador, el sindicato lo abandona, porque dejó de pagarle la cuota social. Esto es una bestialidad. La Central ha entendido el fenómeno y comienza a transformarse claramente en una Central no corporativa, sino que entiende que debe haber una Central en el marco de una nueva categoría del sujeto pueblo, de los excluidos, los agredidos por el sistema y de aquellos que tributan a un proyecto de país diferente.

Hay que entender a la Central en el contexto de una reforma permanente que plantee una revolución estructural. Hoy el proceso revolucionario plantea la necesidad de reinstalar el debate y la defensa de la soberanía. Por eso estamos planteando la nacionalización de los hidrocarburos y la recuperación de la riqueza nacional. En la década de los ’70 eso hubiese sido profundamente reformista, hoy es profundamente revolucionario.A quiénse le hubiese ocurrido que se iba a volver a discutir si la educación era laica o no. La posición de la Iglesia fue derrotada, pero esta se recompone y recompone sus poderes, entonces vuelve a aparecer el debate con la Iglesia. Debate por la apropiación del conocimiento para un proyecto global capitalista o de liberación. En el tema de la educación está instalado un debate más profundo, que tiene que ver con la apropiación del conocimiento para un proyecto global capitalista o para un proyecto de liberación. No solamente la Iglesia te forma a los chicos, ahora las empresas montan universidades y "fabrican" a los chicos y profesionales funcionales al modelo neoliberal.

El modelo neoliberal es fundamentalmente un problema ideológico político y cultural. El problema no es la tecnología o los aparatos productivos, el problema es la distribución de la riqueza. Es bueno preparar chicos para que sean eficientes, que puedan optimizar los sistemas productivos, es fantástico, si eso reditúa en mejores condiciones de vida para la humanidad. El problema es que no está pensado para eso.

En esta etapa se ha logrado comprender que la formación de una nueva camada de militantes políticos debe ser un hecho consciente, programado, premeditado."

Los Movimientos Sociales deben soportar la prueba del tiempo

"El MTL está presente en 19 provincias, y cada una de ellas representa diferentes realidades. En la Capital desarrollamos un proyecto que apuesta a la formación deportiva. La exclusión no es sólo falta de comida, de vivienda, de trabajo; también es exclusión del deporte, la danza, el cine o el teatro. Tratamos de que los chicos entren en un proceso de formación cultural y política, donde vayan encontrando qué es lo que les gusta hacer.

Preparamos un proceso de formación del chico en el marco de la historia, que no es la historia oficial. Puede parecer un hecho soberbio pero estamos pensando en una perspectiva de 15 años. A la iglesia y a los sindicatos, que son creaciones corporativas, les es muy fácil pensar que van a sobrevivir. Los movimientos sociales, que no son ni partidos políticos, ni sindicatos, ni iglesias, deben primero que nada soportar la prueba del tiempo. Hay quienes no han entendido muy bien esto y cuando movilizaron 5 - 7 mil compañeros, lo primero que hacen es mirar hacia atrás y confundir a esa cantidad de gente con el país y dicen "el país está atrás". No, no vino el país, vinieron 5 ó 7 mil. Los procesos de consolidación de los movimientos sociales sólo pueden darse desde la construcción de una fuerte mística, de una fuerte identidad; que cuando se consiguen dar lugar a fenómenos que marcan la historia, como por ejemplo el "26 de Julio", en Cuba, que modificó la historia definitivamente.

El MTL es un movimiento que puede soñar con soportar la prueba del tiempo. Fue fundado en un momento muy difícil hace ya 5 años. El período del kirchnerismo ha sido un período de fuerte ofensiva contra los movimientos sociales, nunca hubo tanto clientelismo político como con esta etapa. Duhalde practicó el clientelismo político, es cierto, pero si fuera necesario compararlo con Kirchner, él lo incrementó por mil. Esta gente compra, coarta, sale a destruir.

El MTL se relanzó en Junio de 2004, y se podía advertir que el movimiento piquetero se estaba metiendo en un callejón sin salida, por lo tanto o se modificaban los hábitos o se marchaba al precipicio. En primer lugar porque se había constituido una especie de sindicalismo de exclusión, en el marco de una práctica donde la tendencia era transformarse en asistente social del sistema sin sueldo. Ahí se planteó el debate de si era necesario o no ir a un nuevo modelo de construcción de los movimientos sociales. Hay que pensar en movimientos sociales sin planes, sin comida, que no dependan del Estado, que tengan capacidad de transgredir, de ir más allá de los límites que el Estado te impone. El Estado impuso los límites, seguramente hasta lo van a legislar, como lo hicieron con los sindicatos. Porque cuando el movimiento obrero nació fue ilegal, las primeras huelgas fueron ilegales; entonces cuando no pudieron detener más la huelga constituyeron la legalización, como la ley que dice cuándo se puede hacer huelga y cuándo no, entonces se va a conciliación obligatoria.

De seguir esta tendencia, se iba a instalar un "Ministerio para los Piqueteros" e iban a decir "conciliación obligatoria", si se puede cortar el puente o no. Esa era la tendencia, había un fenómeno que de una u otra forma quería obligar al movimiento piquetero a incorporarse al sistema o de lo contrario los que quisieran sostener la confrontación desde esa práctica iban a estar imposibilitados a confrontarlos. En realidad esto lo dijeron los más estrechos allegados a Kirchner en la primera reunión que se tuvo con ellos, dijeron "Muchachos tenemos un camión cargado de piedras, ustedes quieren las piedras, fantástico, nosotros se los damos. Pero si quieren las piedras para cascotearnos nuestro rancho, no hay piedras. Nosotros somos los dueños de las piedras y no se las vamos a dar". Fue así de textual, clarísimo. Y agregaron "Nosotros tenemos comida, si la quieren van a construir una organización con nosotros, de lo contrario no hay más comida".

El otro problema es cuando existe una persona que es pobre y que está hambrienta y se construye desde la práctica punteril. El poder tiene la comida y lo extorsiona por ella, pretende ponerlo de rodillas, así sea una organización de izquierda o progresista. La experiencia indica que si esa persona logra consolidar autonomía, el extorsionador deberá aguantarse la que se venga, porque la extorsión genera odio.

No se le puede cambiar a una persona comida por marcha, comida por organización, comida por conciencia. No se construye así, de lo contrario Kirchner podría haber construido lo que sueña con construir y nunca podrá. Porque no se puede cimentar una identidad nacional a partir del chantaje político. Sólo se puede construir identidad nacional honrando profundamente el concepto Patria."

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ps:

FeTERA SEMANAL es una publicación oficial de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, adherida a la CTA.