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Documento de la 2º Asamblea Nacional del MTL. 12 de Julio de 2004

Compañeras y compañeros:

En nombre de la Dirección Nacional del MTL convocamos a esta 2° Asamblea Nacional. Hemos transitado un camino y acumulado experiencias, es necesario detenernos a revisar lo actuado para poder encarar una nueva etapa.


- 1 - Fortalecidos en nuestra organización con presencia efectiva en 17 provincias, con la juventud de un movimiento que recién ha cumplido 3 años, reafirmamos todos los conceptos fundacionales. Nacimos como un movimiento territorial para organizarnos y resistir al sistema que perversamente nos ha sumido en una situación de exclusión permanente. Han sido tres años de una práctica política, social intensiva, en ella el movimiento fue probando sus capacidades y atributos. Miles de hombres, mujeres y jóvenes construyendo cotidianamente el derecho a luchar por su dignidad. Hemos pagado un alto precio. Llevamos con nosotros a nuestros caídos: Graciela Acosta, Ramón Rodríguez, Néstor Guerrero, mártires de nuestro movimiento y hacemos propios a todos aquellos que han caído en las luchas de todo el país, representados en Maximiliano Kosteky y Darío Santillán, vaya también nuestro saludo a todos los procesados (más de 5000) y reprimidos por defender el derecho a la vida.

Esta experiencia extraordinaria, cargada de mística, identidad y organización, ha transitado diversos estadios de la vida política del país. Nacimos y fogoneamos la más profunda crisis política e institucional que haya vivido la Argentina, construimos el “Que se Vayan Todos” junto a nuestro pueblo, nos bancamos la conspiración antipopular del 26 de junio del 2002 en el Puente Pueyrredón y hemos soportado firmemente trece meses de ofensiva contra las organizaciones de carácter piquetero, desatada por el kirchnerismo.


- 2 - Este 2° Encuentro tiene como escenario la profundización de la crisis del sistema capitalista internacional. Los acontecimientos vinculados a la guerra de Irak tiñen toda la situación internacional y por supuesto tienen fuertes repercusiones nacionales y se nos meten en nuestra casa. La guerra de rapiña de los EE.UU. y sus aliados, construida sobre la base de mentiras, que no tenía otro objetivo que no fuese el de apropiarse de los recursos naturales de pueblos hermanos, ha quedado desmitificada: hablaban de una guerra relámpago y hoy el mundo presencia el fenómeno de un pueblo que se organiza y resiste la ocupación extranjera; la memoria colectiva nos remite cada vez más a la guerra de Vietnam o la resistencia del pueblo argelino a la ocupación fascista.

La idea de relanzar la economía mundial sobre la base de la industria de la guerra, con un petróleo barato, se ha transformado en un desastre militar, político y económico para los EE.UU. y para sus grandes aliados que han sido fuertemente cuestionados: Aznar en España, Tony Blair en Inglaterra y Berlusconi en Italia han perdido toda capacidad de seguir encandilando a sus pueblos y al mundo con el discurso de la Tercera Vía.

Las repercusiones de la crisis global en nuestra América Latina y la Argentina son numerosas.
Las dificultades de los “progres” que administran la crisis que azota la región están a la vista y se traducen en mayor sumisión, mayor concentración de la riqueza, más hambre y más exclusión para nuestros pueblos; de la misma forma crecen las presiones contra quienes nos rebelamos contra el Imperio.

Están desbocados: La ocupación de Haití, que tiene entre sus principales objetivos profundizar las presiones militares y económicas sobre Cuba, Venezuela y Colombia y de la cual son cómplices los gobiernos cipayos de la región, que están enviando soldados para constituir un ejército continental que reprima en cualquier parte del continente a quienes se resistan a la política hemisférica. Kirchner ha embarcado a la Argentina en esta peligrosa aventura que contradice la voluntad de nuestro pueblo del respeto a la autodeterminación de naciones hermanas.

Nos solidarizamos y hacemos nuestra la Revolución Cubana, e inscribimos este 2° Encuentro Nacional en el marco de los homenajes a la gesta del Cuartel Moncada, cuna de la 26 de Julio que diera continuidad al legado de Martí y su gesta independentista.
De la misma forma nos comprometemos con el proceso bolivariano abierto en Venezuela liderado por el Presidente Chávez, que sufre la permanente conspiración que intenta desestabilizar el proceso revolucionario en curso.
Saludamos la heroica lucha del pueblo colombiano y los 40 años de las FARC-EP. Denunciamos la permanente intromisión de los EE.UU. con medios económicos y militares para justificar la invasión directa en el marco del Plan Colombia. La política criminal hemisférica de los EE.UU. se traduce en 220 millones de pobres y excluidos.


- 3 - A un año de la asunción del gobierno de Kirchner, la situación política y social se ha agravado: se anuncia un crecimiento de la economía pero no baja la desocupación, aumenta la pobreza, la inmensa mayoría de los salarios está por debajo del costo de la canasta familiar, se han incrementado el número de trabajadores “en negro”, se caen miles de planes “jefas y jefes”, se deteriora rápidamente la salud de los sectores más necesitados en sintonía con la liquidación del hospital público, a la par que continúa el derrumbe de la educación popular y gratuita.

En otras palabras: al contrario de lo que proclama el discurso oficial -y el “oficioso” de parte de quienes se amparan en el apoyo gubernamental- se acentúa la dependencia del país a los dictados del FMI cuyos lineamientos establecen exclusión social, indigencia, hambre y desocupación.

Simultáneamente, la pequeña minoría que concentra el capital, se enriquece cada vez más, tanto dentro como fuera de nuestro país. Las empresas privatizadas no sólo no son recuperadas para el patrimonio nacional sino hasta reciben subsidios o se benefician con los aumentos de tarifas.

Los efectos de la llamada “ola K” empiezan a mostrar sus límites. La política de producir gestos y discursos que no se corresponden con los actos de gobierno choca violentamente con la cruda realidad que viven y padecen los sectores del campo obrero y popular. En consecuencia, el gobierno comienza a agotar la etapa de construcción exitosa de consenso social, en el sentido de aceptación y apoyo hacia sus políticas al tiempo que se desmorona la imagen “progresista” la cual estaba a tono con un sentimiento popular latinoamericano y los cambios producidos en la región. Cada vez queda más claro el rumbo continuista del modelo neoliberal, la restricción de la democracia (hay más de 5000 luchadores sociales procesados) y la subordinación a la estrategia imperialista. Si no se constituye una alternativa política de carácter popular, antineoliberal y antimperialista, la situación girará cada vez más hacia la derecha.

Cuando pierde aire el globo K, el gobierno intenta vertebrar una fuerza transversal que funcione como sostén de su política. Pero lo único que pudo mostrar hasta ahora es el pobre espectáculo de Parque Norte el 21 de junio pasado, cuando se intentó bendecir oficialmente a un movimiento piquetero “blando” que comparte los lineamientos kirchneristas y que llegó debilitado, ya que en su regresión perdió aliados importantes como por ejemplo la Corriente Clasista y Combativa y la Aníbal Verón (es decir la mitad de los que arrancaron).

En realidad lo que se expresó más claramente en esa oportunidad fue la disputa al interior del Partido Justicialista, encarnada en las figuras de Kirchner y Duhalde. Una disputa que no es antagonismo, ya que no existen elementos que permitan determinar grandes diferencias en cuanto al proyecto político de fondo que ambas partes sostienen. Al mismo tiempo, resulta lamentable que al atacar a Duhalde las agrupaciones piqueteras presentes no hayan mencionado siquiera el papel jugado por el ex presidente durante la represión del puente Pueyrredón, justamente a una semana de cumplirse dos años de aquélla masacre en la que fueron asesinados los compañeros Darío y Maximiliano y hubo también cientos de heridos. Esa impunidad se continúa en el accionar del actual gobierno que ha incumplido las promesas de investigar hechas al asumir su gestión, de la misma manera que continúan impunes los responsables políticos, entre ellos, el propio Duhalde.

La impunidad llega también a las puertas de la mina de carbón de Río Turbio, con 14 trabajadores muertos que desarrollaban su labor en terribles e inhumanas condiciones. Los grupos que bastardean el nombre de “piqueteros”, al asumirse como “blandos” y oficialistas ignorando esta realidad, no contribuyen con su accionar a la lucha unida de los sectores populares por modificar el profundo estado de crisis que afecta el país, a la clase obrera y al pueblo.


- 4 - El movimiento piquetero como fenómeno social nació para organizar la bronca y la rebeldía de nuestro pueblo. Hemos transitado un largo camino de combates populares, podríamos decir que este espacio es uno de los más dinámicos de la oposición al modelo de exclusión.
Sin embargo seríamos necios de no reconocer que nos han colocado en un callejón sin salida. El peligro fundamental es que si no asociamos la lucha social a la lucha política quedemos reducidos a ser el nuevo gremialismo de la exclusión en la Argentina, aportando la institucionalización de los excluidos como parte inmodificable de una estructura social perversa.

Valoramos el grado de unidad y la diversidad de pensamiento y proyectos que en estos ámbitos han confluido. El Bloque piquetero nacional se ha constituido en el motor chico que empuja a la ANT. Ésta es un espacio de creciente unidad aún insuficiente, existe un fenómeno no menor, es éste un espacio con una gran capacidad de acción política y movilización, aunque carente de un proyecto político único.
El tema de la unidad del campo popular está sujeto a lecturas de la etapa. Hay quienes entienden a la ANT como la vanguardia de nuestro pueblo y en su seno ubican el tema de la unidad como un problema táctico de engorde del proyecto propio.
Otros entendemos que existe una ausencia de vanguardia que se traduce en la ausencia de una alternativa capaz de apropiarse de los sueños de nuestro pueblo. Para nosotros el problema de la unidad es un problema estratégico, donde se debe incentivar la diversidad (vista como riqueza) del pensamiento para poder articular un proyecto que desemboque en un nuevo movimiento histórico, que recoja en su seno y haga propia la historia de todas las luchas e identidades que constituyen al campo popular.

Otro gran debate es el rol que debe tener la ANT. Para algunos debe constituirse en una central obrera de nuevo tipo, en el espacio articulador de los DD.HH., en la conducción del movimiento universitario, en un espacio de dirección del problema de género. En síntesis, plantean la negación de organizaciones del campo popular ya existentes. Este intento hegemónico genera por supuesto mayor dispersión y debilidad en el campo popular.

Nosotros creemos que debe ser un espacio con la humildad necesaria para aportar a la articulación de las más diversas organizaciones construidas con esfuerzos por otros compañeros en busca de herramientas que hagan más eficientes la lucha contra el sistema. Para nosotros la ANT es un centro coordinador de las luchas, con capacidad para seducir a otros espacios en busca de la unidad necesaria para salir de esta encrucijada.

Creemos necesaria la convocatoria a una nueva ANT capaz de adecuar las tácticas al nuevo escenario político signado por una ofensiva reaccionaria, que tiene como principal herramienta la dispersión de nuestro pueblo. Dicha convocatoria debe hacerse desde un alto grado de humildad, donde todas las organizaciones puedan discutir desde la convocatoria hasta el último detalle de tan trascendental hecho, que nos permita romper la trampa del sistema que pretende encorsetarnos en la lucha reivindicativa reducida a las migajas inhabilitándonos para luchar por la torta.

En síntesis, saludamos y valoramos nuestra participación en la ANT y el Bloque, reconociendo sus limitaciones, pero también conociendo sus potencialidades fundadas en la simpatía que este espacio ha despertado en nuestro pueblo.


- 5 - Además, hoy estamos asistiendo a un incremento de la lucha de sectores de la clase obrera ocupada. Las combativas acciones de los petroleros de Santa Cruz, los obreros de Firestone, Gatic, Ducilo, Transportes del Oeste, docentes de todos los niveles, estatales y, sobretodo, el triunfo obtenido por los trabajadores de Metrovías contra la patronal y la burocracia sindical por la reposición de cesantes y las 6 horas de jornada laboral, indican que la voluntad de lucha está intacta y debe profundizarse.

Ha habido luchas de los trabajadores rurales, como así también de los campesinos, pueblos originarios y pequeños y medianos productores. El resultado de la consulta popular realizada en Septiembre de 2003 y Julio del 2004, instrumentada por el Movimiento de Autoconvocatoria contra el ALCA, la militarización y la deuda externa, permite afirmarnos en el convencimiento de que amplias franjas de la población pertenecientes a diferentes capas sociales ha madurado una conciencia antiimperialista capaz de enrolarse en una lucha por la independencia y la soberanía nacional; reivindicaciones que involucran también al movimiento piquetero.

El punto crucial de todas estas acciones combativas y por momentos heroicas es que se dan en un plano a veces de aislamiento o de segmentación, o de carácter corporativo, y eso es porque aún no contamos con una central de trabajadores de carácter clasista y un centro multisectorial, que no sólo coordine el combate sino que, en un proceso, vaya conformando un nuevo bloque político capaz de levantarse como alternativa de gobierno y de poder. La inexistencia de un tal centro permanente ha permitido, entre otras cosas, que la multitudinaria manifestación contra la llamada inseguridad, fuera utilizada por la derecha con el auxilio de los medios de comunicación modeladores de un consenso funcional a las fuerzas reaccionarias y fascistas.

En cuanto a la necesidad de una central alternativa ratificamos nuestra afirmación de que las dos CGT están inhabilitadas para ejercer el rol de representantes de los trabajadores. No sólo porque la dirección está en manos de la burocracia, sino fundamentalmente porque se trata de un modelo sindical autoritario, vertical y dependiente que ha colapsado en la actual fase de acumulación capitalista y se ha transformado en una organización empresarial.

En lo que respecta a la CTA nuestro enfoque debe ser diferente, porque se trata de un ámbito propicio para ser trasformado, sobre la base de la unidad, la confrontación de proyectos y la independencia en su seno de las corrientes clasistas, en una central alternativa que aglutine a ocupados y desocupados y que a través de la lucha consecuente resulte apta para aportar desde la clase a la construcción de una alternativa de cambios profundos y revolucionarios. Es una posibilidad a condición de que la acción de las corrientes clasistas sean más eficaces en la lucha por el cambio de la correlación de fuerzas al interior de dicha central, tal como venimos haciendo quienes hemos conformado listas opositoras en los sindicatos pertenecientes a la CTA, en las regionales de la misma, en el Congreso Nacional realizado en Mar del Plata y en la propia conducción nacional de la central.

En síntesis, el escenario en que debemos movernos nos muestra a las claras la existencia de un sujeto “pueblo” plural y complejo, agredido por el capitalismo neoliberal y en consecuencia, objetivamente interesado en dejar de ser víctima pasiva del ajuste perpetuo ordenado por el FMI, el BM y el capital globalizado y ejecutado por los gobiernos de turno.

Por lo tanto, la realidad nos impone ser firmes en los principios y amplios en la aplicación de una política de alianzas, a fin de buscar caminos que hagan posible la construcción de la unidad del campo popular donde desempeñe un rol hegemónico la clase obrera. El MTL debe predisponerse a actuar en esa dirección a partir del grado nada desdeñable de unidad y organización alcanzado en años de lucha, debates y grandes movilizaciones.
El camino que debemos recorrer es el de la unidad de la izquierda y los sectores populares en la lucha por imponer un programa común. Caer en la trampa del aislamiento o pensar que con el grado de unidad alcanzado es suficiente, sólo nos alejará día a día de los objetivos que decimos perseguir.


- 6 - En esta situación, consideramos de imperiosa necesidad reafirmar nuestras convicciones relanzando fortalecido el MOVIMIENTO TERRITORIAL LIBERACIÓN, con el propósito de ajustar sus objetivos en un nuevo momento de la etapa histórica que vivimos.

Hay una profunda crisis del modelo neoliberal capitalista incapaz de dar solución a los problemas de las masas populares y del Estado-Nación agredido profundamente por el imperialismo. Pero, así también persiste la crisis de alternativa obrero popular.
Las contradicciones al interior del bloque de poder y del partido gobernante pueden dar paso nuevamente a una crisis de gobernabilidad y ella debe ser aprovechada por el campo popular a fin de imponer un rumbo diametralmente opuesto al que hoy se sigue.

Las turbulencias que se avizoran en tanto continúan agravándose las condiciones de vida de nuestro pueblo deben ser enfrentadas con más unidad, más organización, mayor combatividad con un centro único que conduzca las acciones y contribuya a la elevación de la autoestima y la subjetividad popular. Proponemos que se unifique el reclamo inmediato: Exigimos que se declare la emergencia laboral. Junto con ello, convergiendo en la lucha ocupados y desocupados, proponemos levantar ya los siguientes puntos:

*Aumento general de salarios conforme al nivel de la canasta familiar. Trabajo digno y genuino para todos.
*Reducción de la jornada laboral junto al aumento de salarios.
*Aumento de las jubilaciones y pensiones.
*Aumento a $300 de los planes Jefas y Jefes.
*Distribución de las horas de trabajo para crear en forma inmediata cientos de miles de nuevos puestos laborales.
*Pase a planta permanente de todos los contratados y liquidación inmediata del trabajo en “negro”.
*Amplias facilidades y créditos blandos para los trabajadores de fábricas recuperadas y pequeño y mediano productor.
*Reactivación inmediata del mercado interno.

ps:

Mesa Nacional del MTL

Buenos Aires 12 de julio de 2004