Portada del sitio - Agenda y comunicados - Algo esta cambiando en Ledesma

Otros artículos en la sección

Palabras clave

Buscar

* Por Fernando Tocco

jul 25, 2014

Un nuevo aniversario de la Noche del Apagón de Ledesma nos vuelve a reencontrar en la calle, marchando junto a las madres, como instrumento de clase para construir Memoria, restituir Verdad y exigir Justicia.

Algo está cambiando en el departamento de Ledesma. Se siente en el aire, como el hedor de los desechos tóxicos del ingenio, que infectan los pulmones de pobladores de Libertador General San Martin. Algo está cambiando en Ledesma, tímidamente. Como las miradas que hoy se animan al paso de una nueva multitudinaria marcha y que antes se reprimían, esquivas. Como las voces que antes callaban y que hoy se atreven a recordar nombres y luchas, como la del médico intendente Luis Aredez, la docente y fundadora de Ctera, Marina Vilte o los referentes de los trabajadores azucareros Julio Arroyo y Jorge Weis.

Algo está cambiando en Ledesma y no es casual la reelección de la nueva conducción gremial del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma (SOEAIL-CTA) que encabeza Rafael Vargas. Y que después del histórico paro de 48 horas del 2012 -conflicto que la empresa no vivía a más de 20 años-, no pudieron participar de la marcha este año, por que una vez más, se encuentran al borde de un nuevo conflicto, con el Ministerio “pro patronal” de Trabajo comiéndole los talones con una probable conciliación obligatoria.

Tampoco es casual, que el procesamiento de Carlos Pedro Blaquier haya tardado 30 años mientras que el de Vargas apenas uno, fruto de la toma de la planta de gas del ingenio durante el último conflicto. Pero aun así Blaquier tiene confirmado su procesamiento por la Cámara Federal de Salta, como partícipe necesario de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. Y esta decisión tampoco es casual, así como tampoco el hecho de que año tras año, más de 30 mil personas de todo el país se congreguen en el perdido pueblito de libertador Gral. San Martin para recordar el Apagón del Terror, para celebrar la vida de lucha de los 30 mil detenidos-desaparecidos y para seguir denunciando a Ledesma por sus crímenes del pasado y por los que sigue cometiendo en la actualidad.

Y ahí, una vez mas en esta larga lista de no casualidades, son los trabajadores que demuestran su necesario protagonismo en la historia de lucha de nuestro pueblo por su liberación definitiva. Como los compañeros de ATE Parques Naturales – Jujuy, que hoy denuncian que sin ninguna discusión ni estudio de impacto ambiental, por simple resolución provincial, una porción del Parque Nacional de Calilehua esta por destinarse al desarrollo de un proyecto Petrolero que no casualmente Ledesma impulsa, digita y controla.

La lista de violaciones a los derechos laborales, ambientales y económicos que hoy infringe Ledesma son demasiado extensos, tanto como el terror que provoca hace mas de 100 años en nuestro pueblo, desde su fundación en 1830. Sin embargo, algo esta cambiando.

Y si detrás de cada cambio, como su motor y su dinamo, seguramente encontremos a un grupo de trabajadores decididos a organizarse, también debemos decir que detrás de estos cambios, o mejor dicho, debajo de ellos, como suelo fértil, como cimiente que crece y que promete dar sus frutos, la vida de Olga Márquez Aredez trasciende.

La lucha de Olga florece en su pueblo, crece, se difunde, se propaga. Más que como un viento, fuerte pero volátil, como una raíz. La lucha crece en Ledesma, despacito, se toma su tiempo como buena jujeña, pero cada día es mas profunda, más robusta. Se prepara para emerger con todo su vigor. Y esto tampoco es casual, porque cuando esto finalmente ocurra, Ledesma, histórica empresa chupasangre y asesina, tendrá sus días contados.

¡A 38 años de impunidad, exigimos el inmediato inicio del juicio oral y público a Blaquier!